"La tregua", el cine hermana España y Kazajstán, por Yolanda García Ramos
"La tregua", el cine hermana España y Kazajstán
FIRMA: YOLANDA GARCÍA RAMOS
Se estrenó la primera coproducción entre ambos países, bajo la dirección de Miguel Ángel Vivas, con Arón Piper y Miguel Herrán en los papeles principales, encarnando a dos prisioneros españoles de bandos contrarios en un gulag ruso de Karagandá. Tendrán que sobrevivir en el infierno más allá de la ideología.
«Las guerras nunca terminan». Es una frase lapidaria que pronuncia uno de los personajes de «La tregua», película dirigida por Miguel Ángel Vivas (La Casa de Papel).
Tras su buena acogida tanto en el Festival de Cine de San Sebastián como en la premiere del Cine Capitol en Madrid, afrontó ya su prueba de fuego: el público. Se estrenó a primeros de octubre en cines de toda España y acaba de hacerlo en los de Kazajstán pues ambos países han trabajado codo con codo en este proyecto. De hecho, es la primera coproducción entre ambos países. En síntesis, aborda el tema de las ideologías políticas y de los peligros que subyacen cuando se «defienden» a ultranza, sin escuchar al otro, pasando incluso por encima de la dignidad humana y de la fraternidad que debería existir si todos hemos nacido pisando la misma tierra y observando el mismo horizonte. Al fin y al cabo, el objetivo de cualquier persona resida donde resida es el mismo. Vivir. La vida en su estado más amplio y consciente. Sin embargo, el mundo de hoy se nos muestra convulso y muy inestable, aunque el anhelo de la paz en todo el mundo no debería ser algo tan utópico, como a veces parece. Que no sea un sueño futuro sino una realidad presente.
Miguel Ángel Vivas, director
Ese tibio rayo de esperanza, como la sensación cálida que produce el haz de la luz del sol cuando entra en el barracón, es el que, a lo largo de la trama, va creciendo en los personajes de Reyes (interpretado por Arón Piper) y Salgado (por Miguel Herrán). Lucharon en España en bandos contrarios. Uno es republicano y otro pertenece a la División Azul. Deben entenderse a marchas forzadas en un gélido e infernal gulag de Kazajstán, en la época en que este pertenecía a la antigua URSS. En la crudeza del campo de trabajo Spassks99, en el año 1941, plena Segunda Guera Mundial, no habrá más remedio que encontrar puntos en común pese a sus diferencias políticas para poder sobrevivir. Además de Piper y Herrán, completan el elenco de actores Javier Pereira (Pater), Fernando Valdivielso (Junqueras), Alejandro Jato (Freire), Federico Pérez (Hermida), José Pastor (Artigas), Manel Llunell (Palau), Sara Robisco (Greta), Dina Tasbulatova (Aisulu), Farabi Akkozov (Oraz) y Sergey Ufimtsev (Nazarov).
Arriba, Arón Piper; abajo, Miguel Herrán
Se ha rodado íntegramente en un decorado construido en Dima (Bizkaia), que reproduce un campo de trabajo de 10.000 metros cuadrados de extensión. Según confirmaron varios de los actores en el photocall de la premiere madrileña, el rodaje fue especialmente duro. Algunas escenas muestran primerísimos planos que traspasan la pantalla y cortan el aliento al espectador, envuelto especialmente en la primera parte de la cinta en un ambiente lúgubre que evoca sensaciones de frío y miedo. Son prisioneros. En un territorio inhóspito. Y no pueden volver a casa. El telón de fondo es la estepa kazaja. Implacable por sus condiciones climáticas. De hecho, en la realidad llegaron en Karagandá a 70 grados bajo cero, tal y como señalaban supervivientes españoles en testimonios reales.
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