"Dimash y Plácido Domingo hacen magia en Budapest", por Yolanda García Ramos
Dimash y Plácido Domingo hacen magia en Budapest
FIRMA: YOLANDA GARCÍA RAMOS
No es fácil comenzar la crónica de un concierto al testimoniar una singularidad y magnificencia tales que solo queda pensar cuándo será la ocasión en la que dos astros como ellos vuelvan a reunir sus talentos. A combinar moderno y clásico. A difuminar las fronteras generacionales cuando de arte del más alto nivel se trata. Una conjunción musical que elimina barreras y establece nuevos lenguajes. Y nos muestra la excelencia. Fue tal la simbiosis de Plácido Domingo (Madrid, 1941) y Dimash Qudaibergen (Aktobé, 1994) en Budapest el pasado día 18 que el MVM Dome se convirtió en una especie de planetario, donde no solo los focos, las luces y los móviles brillaron. Era el estreno mundial del concierto Three Icons One Stage. Dos grandes voces se alinearon convirtiendo la noche en espectacular y mágica. Hay que contextualizar que Dimash estaba cumpliendo un sueño a nivel personal y profesional. Le confesaba al Maestro que “gracias a él” había decidido ser músico y cantante con tan solo 5 años de edad. Su lenguaje no verbal constataba igualmente esa enorme admiración entre dos generaciones de cantantes, nacidos en latitudes diferentes pero unidos por el destino en algo que, especialmente los fans españoles hemos agradecido haber vivido.
Qudaibergen, visiblemente emocionado, precisaba expresar ante la audiencia: “Por favor, necesito decir algo muy importante. Para mí es un momento realmente especial. Solo quiero expresar el mayor y más profundo respeto frente a esta persona legendaria _dijo girándose hacia Domingo_. Debido a él me convertí en músico. Debido a él me convertí en cantante. Cuando tenía 5 años vi sus actuaciones y debido a su hermosa e increíble carrera tuve el sueño de ser cantante. Muchas gracias Maestro. Para mí es el honor más grande. Logré tantos premios de tantos países como cantante pero el punto más grande en mi carrera no son los premios, no es este tipo de cosas. Es la actuación con usted, Maestro”. El público se puso en pie.
Españoles en el MVM Dome
Un nutrido grupo viajó desde España rumbo a la Perla del Danubio para no perderse una ocasión única en la que Hauser iba también a formar parte del trío musical pero por razones de salud no pudo estar. Sin duda, a todos nos hubiera gustado presenciar también la magia entre Hauser y Dimash, que ya pudimos vislumbrar durante el talent show Virtuosos, como miembros del jurado ambos. Además de su complicidad. Está claro que el formato ideado por el programa televisivo y Broadway Even Ltd. tuvo un éxito rotundo, que congregó en el famoso estadio a más de 14.000 personas de al menos unos 60 países. De nuevo, Dimash conquistó corazones, encendió almas y despertó nuevas ilusiones tras haber cerrado el año pasado la gira Stranger en Riga, dejando a sus seguidores en ascuas con respecto a la próxima. Al final de su actuación se acercó a las gradas: “¿Preguntas?”. En una breve charla le preguntaron, además de si estaba casado, cuándo será el próximo concierto. Con gesto pícaro respondió: “No lo sé”. Esta vez no hubo un “soon”. En aquel momento solo importaba la felicidad y satisfacción de un trabajo muy bien hecho.
Desde Virtuosos y Broadway Event destacaban la “leyenda” que representa Domingo, la “moderna y electrificante presencia” de Hauser (quien remitió un vídeo saludando al público y a sus compañeros de escenario) y la capacidad vocal de Dimash Qudaibergen, quien “redefine las posibilidades de la voz humana”. La dirección del evento corrió a cargo de Vajk Szente, la dirección musical de Péter Pejtsik (interpretó el kobyz), contando además con la participación del legendario conductor Eugene Kohn y la magnífica Budafok Dohnányi Orchestra formada por 60 miembros. Junto al equipo coreográfico se gestó una atmósfera inolvidable. La soprano ucraniano-americana Yelena Dudochkin, el cantante y compositor Plácido Domingo Jr. (hijo de Plácido Domingo), Mansur Qudaibergen (hermano de Dimash), el pianista Soma Balázs-Piri (ganador de Virtuosos 2018), el violonchelista húngaro Bence Bánkövi y la soprano ucraniana que representó a Ucrania en el TV show The Voice en Kazajstán, Victoria Bulieieva (Premio María Callas al Mejor Talento Joven), complementaron el elenco sobre el escenario.
Abrió la cita el gran tenor español de 85 años, quien supera en su carrera los 50 años de trayectoria, con más de cien grabaciones, 12 premios Grammy incluyendo tres Latin Grammys y dos Emmys, doctorados honorarios y múltiples reconocimientos y distinciones (por ejemplo, el Princesa de Asturias en 1991 -grupal-, la Orden el Imperio Británico y la Gran Cruz de Alfonso X El Sabio) y formó parte de Los Tres Tenores junto a Carreras y el fallecido Pavarotti (imagen que se ‘repetiría’ con Dimash Qudaibergen en el transcurso de Virtuosos el año pasado, interpretando el icónico My way de Sinatra). Nemico della patria fue el primer tema que entonó Domingo, además de Some enchanted evening, Lippen schweigen junto a Yelena (en solitario ella también cantó Somewhere over the rainbow), On the street where you live, Adoro (junto a su hijo, quien también ofreció un popurrí latino que incluía Capullito de alelí, Cuando calienta el sol y Guantanamera), más la zarzuela española Quiero desterrar de tu pecho el temor (La del soto del parral) y No puede ser. Aunque, indiscutiblemente, el momento de O Sole Mio con Dimash se queda ya en la memoria de los presentes como uno de los grandes de la noche. La superestrella kazaja, por su parte, deleitó a la audiencia con sus conocidos temas Mahabbat Ber Magan, Durdaraz, Umytylmas Kun, SOS d’un terrien en détresse, Stranger, Autuum strong, además de The show must go on. Dimash mostró su garra en un nuevo concepto de concierto, un formato junto a otros artistas en el que lo dio todo y no escatimó en guiños a sus Dears, haciéndose selfies, firmando autógrafos, recogiendo flores y algún que otro peluche.
Hasta que el público, definitivamente, quedó en shock con el último dúo, entre él y la soprano Victoria Bulieieva. A los acordes iniciales de Phantom of the opera, la audiencia se quedó petrificada en su butaca. Más todavía cuando Dimash hizo también la voz de la parte femenina de dicha pieza. Una vez más, una categoría insuperable que demuestra cada día nuevas capacidades de retos escénicos. Sin límites. Bésame mucho puso el broche a una noche literalmente estelar, agradeciendo los fans de habla hispana cada vez que canta en español. Hauser también estuvo semipresente, a través de videos en los que el violonchelista interpretó magistralmente temas archifamosos como Now we are free de The gladiator, A song of ice and fire de The game of thrones, Pirates of Caribbean, Swan lake, Libertango, entre otros.
Impresiones de Dears de España
Yolanda Bellido, Dear: “De los conciertos a los que he ido ha sido el que más me ha gustado y sorprendido”
Otra Dear española, Ana García, en la misma línea, afirma: “Fui a Budapest por Dimash sobre todo, porque sentía curiosidad por verle en algo diferente”. “Lo siento por Hauser _añade_, pero ya habrá otra ocasión”. Y continúa: “Vi cómo Dimash quería dar protagonismo a todos los artistas, pero la realidad fue que el escenario se llenó de Dimash, con su fuerza. Se le veía a gusto, se le veía disfrutando y entregado. Vamos… que le faltaron horas y que no quería irse”. Estaba situada en gradas, en el lado izquierdo, desde donde pudo disfrutar de “momentos muy divertidos” que brindó la estrella kazaja, muy brillante esa noche. “Me gustó mucho. Ha sido otro magnífico, e irrepetible, concierto. Me gustaría poder ver muchos más, por supuesto en Madrid, en Lugo, en Granada… En fin, soñar no cuesta. ¡Ah! Y el dúo de El fantasma de la ópera… No tengo palabras para describirlo. Solo emociones”.
Con ganas de otro concierto más
Según el programa oficial del concierto, Virtuosos nacía en Hungría hace 11 años, descubriendo talentos en el género de la música clásica en otros tantos países. Su encumbramiento televisivo reforzó el compromiso a nivel internacional, implicando a artistas de renombre mundial, varios españoles, y de la talla de Plácido Domingo, Dimash Qudaibergen, Plácido Domingo J.R., Hauser, Lang Lang, José Carreras, Albert Carreras, Veronica Bocelli, András Keller, Yelena Dudochkin, Mikko Kodisoja o Nemanja Radulovi, entre otros.
No podemos cerrar sin hacer referencia a la pajarita “rebelde”, ese complemento en el outfit de Dimash en Three Icons on Stage que quiso lanzarnos un mensaje a todos: lo divertido que es Dimash desde el escenario, en contraste con sus momentos de concentración e intensidad vocal, y lo importante que es ir contracorriente o contra los estándares, porque ahí reside la distinción y la autenticidad. Dimash la dejó a su aire, en la nuca, para no perderse un segundo de su gran sueño hecho realidad y con ello, darnos la oportunidad de hacer realidad el nuestro. Show must go on...
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